¿Cómo hemos resuelto el problema?
Finalmente hemos elaborado un protocolo a seguir para aplicarlo en el caso de Paula y de otros futuros posibles alumnos con la misma condición que ella. Este protocolo consta de una serie de medidas que el centro debe de seguir en este tipo de ocasiones:
Medidas ordinarias, que buscan promover el desarrollo pleno y equilibrado de las capacidades establecidas en los objetivos generales de la educación obligatoria:
Planificar actividades en las que el alumno o alumna sobredotado/a tenga que relacionar los conocimientos adquiridos en las distintas áreas.
Elaborar un banco de actividades y recursos complementarios en los distintos contenidos que permitan enriquecer el currículo de los alumnos más rápidos.
Programar una oferta variada de actividades con diversos grados de ejecución o dificultad.
Medidas extraordinarias, que modifican los objetivos, contenidos y criterios de evaluación en relación con el curso/ciclo que al alumno/a con altas capacidades le corresponde por edad:
Ampliar o enriquecer los objetivos y contenidos.
Adecuar los criterios de evaluación en relación con los nuevos objetivos propuestos.
Utilizar la metodología específica que mejor convenga, teniendo en cuenta el estilo de aprendizaje del alumno o alumna.
Medidas excepcionales, que se siguen en caso de haber aplicado ya las medidas anteriores y valorar que no son suficientes para responder a los requerimientos del alumno.
Anticipar en un año la escolarización en el primer curso de la educación primaria.
Reducir un año de permanencia en la educación primaria.
Más adelante, reducir un año de permanencia en la educación secundaria obligatoria.
Comentarios
Publicar un comentario